LOS 8 VALORES PARA COMPRAR ARTESANIA

LOS 8 VALORES PARA COMPRAR ARTESANIA

LOS 8 VALORES PARA COMPRAR ARTESANIA

 Los 8 valores para comprar artesanía

Estamos a las puertas de unas fechas donde las compras navideñas son un hecho. Es un buen momento para preguntarnos por nuestros hábitos de compra y para cuestionarnos nuestras actitudes en el momento de comprar.

Hay estímulos por todos lados, es cierto. Darnos cuenta si la compra que estamos a punto de hacer responde a nuestra manera de pensar es un ejercicio de coherencia que deberíamos hacer en el día a día pero que muy a menudo no hacemos.

Hay muchas maneras de comprar y esto es una realidad.

Aquí queremos poner en valor la compra de proximidad y responsable, la que se aleja de las grandes superficies y las estrategias de hacernos consumir compulsivamente.

Nuestro sector es la artesanía textil como muy bien sabéis. Defender todos estos oficios de larga tradición y tantos y tantos compañeros y compañeras artesanas que trabajan para hacer valer la artesanía, es una de mis labores. Porque creo con los valores que abanderamos, con estos valores que he querido resumir con las ocho razones para comprar artesanía.

1.El valor de pieza única

En un mundo tan industrializado como el nuestro y que avanza con tanta velocidad, para mucha gente parecerá anacrónico encontrar personas que nos dedicamos a trabajar a mano, pieza a pieza, todas nuestras obras. Quizás si que cada vez contrasta más con las velocidades de la tecnología y todos los avances electrónicos. Pero nosotros defendemos esta otra manera de hacer a través de la cual, con tiempo, paciencia y talento creamos un objeto y le damos alma.

El resultado es un objeto singular, exclusivo y con sus peculiaridades. Cada pieza única nace con una historia detrás y tiene su propio proceso de elaboración que mimamos desde el principio hasta el final. A mí, particularmente, me emociona lo irrepetible.

2.El valor de la calidad

Aquí queremos resaltar la calidad del producto en sí mismo, más la calidad que mantenemos en todo el proceso de transformación de la materia prima.

La seda es un material noble que proviene de un gusano que laboriosamente hace el hilo. El hombre no ha sabido reproducir este tejido y aún hoy nos servimos de los gusanos de seda para obtenerlo. Este regalo de la naturaleza es de una gran calidad y así se ha mantenido a lo largo de los siglos. Y la seda llega a nuestras manos para ser transformada y convertirse en una pequeña o gran creación. Y en este proceso, como conocedores del material y las técnicas, somos respetuosas y mimamos el tejido hasta sus acabados que también hacemos a mano con todas las garantías de entregar un producto de calidad.

Ya hace unos años que dispongo del distintivo d'A de producto artesano catalán y de calidad que da la Generalitat de Catalunya.

 

3.El valor de la personalización

Nosotros te ofrecemos la oportunidad de participar en el proceso de creación del regalo que tú quieras. Nos adaptamos a las necesidades o deseos de cada persona. Así pues, tanto podemos hacer un pañuelo que sea un excelente complemento para tu vestido preferido cómo podemos hacer a medida el pañuelo que más te guste o le podemos cambiar el color o le podemos escribir un poema, una frase o un nombre .

4.El valor de la cultura y tradición

El artesano trabaja con técnicas de oficios antiguos recuperando tradiciones y cultura.

Hoy día pintamos la seda como se hacía antiguamente. Lo hacemos sin máquinas ni trabajo industrializado. Lo hacemos a mano, con el pincel y siguiendo la tradición milenaria de las culturas sabias de Oriente.

Promover y potenciar la cultura es de otro lado una de mis inquietudes.

Interpretar los rasgos identitarios de nuestro territorio, plasmarlos en la seda y así poner en valor el patrimonio cultural de un territorio, es una de mis pasiones.

5.El valor de la experiencia de compra

No hace falta decir que es muy diferente comprar en una gran superficie, comprar en una tienda o ir al taller de la persona que elabora el producto. Es obvio que cada una nos aporta unas cosas diferentes y que en un momento dado te puede interesar más una que otra. A artenseda te podemos ofrecer una experiencia de compra personalizada si vienes en el Showroom. Conocemos el producto y por lo tanto te podemos asesorar con conciencia. Cada objeto nace de una manera y tiene una razón de ser y todo esto se puede transmitir si es del interés de quien tenemos delante. Interactuar con el artesano de cómo se trabaja el oficio puede enriquecer sin duda esta experiencia.

La compra se puede hacer en el Showroom, en una tienda donde tengan nuestros productos o directamente en la tienda online donde detrás de la pantalla estamos nosotros para asesorarte.

 6.El valor de la economía sostenible

En artenseda creemos en una economía responsable que respete el planeta sin explotar la naturaleza y las personas. Nos sentimos ligadas a la naturaleza que nos provee de la seda y nos inspira en nuestras creaciones.

No somos una fábrica, ni emitimos gases tóxicos ni humos. De los recortes que generamos ya hace unos años que nació toda una propuesta creativa y, hoy, seguimos haciendo unas bolsas de recortes pintados y ampliando esta colección. No desaprovechamos nada y de cada recorte "inútil" hacemos nacer de una manera mágica una nueva pieza.

7.El valor de la filosofía slow

El artesano crea y produce dando tiempo al tiempo. Y las dos manos son un límite real, enemigas de las velocidades. En la labor creativa no se puede acelerar procesos y, pintando  seda, cada paso, lleva su tiempo: el tiempo de diseñar, el tiempo de pintar, el tiempo de secar, el tiempo de fijar, el tiempo de lavar, el tiempo de planchar , el tiempo de coser, ...

El consumidor slow conecta con este saber hacer y lo incorpora en sus hábitos de consumo, no favoreciendo la compra masiva y acelerada que nos inculcan las multinacionales y el estilo de vida veloz.

8.El valor del precio justo

El comercio tradicional busca obtener el máximo rendimiento económico con el mínimo tiempo y eso conlleva muchas veces diferentes frivolidades que nos llevarían a debatir sobre la ética comercial.

El artesano, aunque desea ser comercial y estar en los circuitos de venta "normales" no puede luchar con la voracidad de las grandes marcas y multinacionales que bajan precios porque trabajan con máquinas, con cantidades muy grandes de producto o porqué han recortado el precio justo en alguna etapa del proceso productivo.

El artesano pone un precio a su trabajo ajustado a la realidad del proceso de elaboración. La venta directa sin intermediarios evidentemente favorece al comprador y al artesano.

Comprando artesanía, también contribuyes a defender su valor y mantener la autenticidad de muchos oficios antiguos.